Salud

Cómo crear una red internacional de vigilancia epidémica

IA principios del siglo XX, el médico escocés John Scott Haldane descubrió por qué los mineros del carbón se ahogaban en el trabajo. Haldane llevó a cabo una serie de experimentos. Respiró varios gases venenosos y llegó a la conclusión de que el culpable era el monóxido de carbono. Diseñó un sistema de detección temprana para permitir que los mineros del carbón trajeran animales pequeños, ratas o canarios, a la mina. Estos animales mostraron síntomas de intoxicación por monóxido de carbono antes de que los niveles de gas fueran demasiado peligrosos para los trabajadores, lo que les permitió evacuar a tiempo. Por supuesto, el sistema ya no se utiliza mucho, pero dejó una impresión duradera en inglés: «Canary in the coal mine» sigue siendo sinónimo de detección temprana de amenazas: este concepto es nuestra próxima amenaza para la salud mundial.

Los expertos coinciden en que si podemos coordinar la planificación y la inversión adecuada en el análisis de datos y el diagnóstico molecular modernos, ahora es técnicamente factible un potente sistema para detectar nuevas infecciones a escala mundial. La agenda de seguridad sanitaria mundial, compuesta por 70 estados miembros y socios internacionales, no gubernamentales y del sector privado, ha logrado importantes avances en el establecimiento de dicha red, pero aún queda mucho trabajo por hacer. De manera similar, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. Han iniciado esfuerzos de modernización para fortalecer sus sistemas de datos de salud a través de nuevos centros que integran información geoespacial, demográfica, política y de salud para mejorar la detección de amenazas y las capacidades de respuesta, pero aún se requiere una inversión a largo plazo. Comprométase a que esto es esencial para el éxito.

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La mejora de las capacidades de respuesta a emergencias también es fundamental. La pandemia de COVID-19 ha demostrado una respuesta insuficiente en muchas áreas. Quizás el más sorprendente es el desafío que enfrentamos a medida que expandimos rápidamente las capacidades de atención hospitalaria para dar cabida al aumento dramático en el número de pacientes que requieren hospitalización. De cara al futuro, debemos garantizar un inventario adecuado de equipos de protección personal, medicamentos, ventiladores y otros equipos críticos, así como pruebas de diagnóstico suficientes para satisfacer el aumento de la demanda. También necesitamos garantizar una cadena de suministro de fabricación confiable. Además, debemos ampliar nuestro personal de primera línea de salud pública que investiga la epidemia, rastrea contactos, coordina pruebas, emite orientación local y proporciona comunicaciones locales confiables.

Además de la preparación de detección y respuesta, también necesitamos avanzar más y mejorar la predicción y prevención de amenazas. La ciencia de la predicción está todavía en su infancia, y la mayoría de los esfuerzos se centran en las complejas intersecciones entre humanos, animales y ecosistemas; esto tiene sentido considerando que la mayoría de las nuevas enfermedades infecciosas se introducen a partir de fuentes animales. Se necesita la colaboración de investigación interdisciplinaria para comprender cómo y dónde el comportamiento humano y animal, los factores geoespaciales, la evolución de patógenos y el cambio climático causan que las infecciones se propaguen de los animales a los humanos. Conocer los «puntos calientes» donde es más probable que ocurran estos eventos puede centrarse en el seguimiento y posiblemente incluso proponer intervenciones para reducir la posibilidad de desbordamiento.

La velocidad sin precedentes de la implementación de medicamentos y vacunas para combatir el SARS-CoV-2 es impresionante. Pero imagínese si estas contramedidas se formularon antes de que llegara la pandemia. Afortunadamente, esta posibilidad se está convirtiendo en realidad. El ataque preventivo —atacar nuevas amenazas antes de que tengan la oportunidad de causar un brote localizado o una propagación generalizada— es la nueva frontera de preparación. La Epidemic Prevention Innovation Alliance ha invertido cientos de millones de dólares en investigación de vacunas y medicamentos antivirales, que están dirigidas a las categorías más preocupantes de enfermedades infecciosas conocidas. Mediante una inversión continua en estos esfuerzos, las vacunas y medicamentos «por si acaso» pueden estar listos para contener la amenaza en su origen antes de un brote o una pandemia.

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Siempre necesitamos «canarios de carbón» para detectar nuevas amenazas, pero podemos y debemos hacer más. Invertir en la investigación necesaria para mejorar la predicción de enfermedades infecciosas emergentes, inventar medicamentos preventivos y vacunas antes de que surjan las amenazas y modernizar nuestros sistemas de respuesta médica y de salud pública ayudará a lograr lo que todos necesitamos Seguridad sanitaria mundial.

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